Que Onda Magazine
Publicado el 05-18-2006

CRÍMENES DE ODIO EN HOUSTON... ¡NUNCA MÁS!

Analizan LULAC, El Concejo Nacional de La Raza, la Concejal Carol Alvarado y el senador Rodney Ellis, medidas para prevenir más casos como el de “Drich”

Marco A. Félix
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Crímenes salvajes, raciales, como el ocurrido

el pasado 22 de abril contra un hispano menor

de edad en Houston, no deben ocurrir nunca

más. Esta preocupación de la comunidad la hicieron suya en reciente reunión dirigentes de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos

(LULAC), el Consejo Nacional de La Raza

(NCLR, por sus siglas en inglés), la concejal

Carol Alvarado y el senador Rodney Ellis.

A la reunión asistió, entre otros invitados,

David Blankenship, teniente oficial del Precinto

4, del Condado de Harris, quien fue duramente

cuestionado cuando informó que los jóvenes

que después darían muerte a otro joven,

estaban siendo vigilados, pero que de acuerdo

con la ley, no podían detenerlos porque no están

cometiendo nada ilegal. Indicó que la noche del crimen la policía rondaba el lugar. El artero crimen perpretado por Henry Tuck y Robert Turner, con antecedentes pronazis, en contra del joven hispano conocido como “Drich”, causó indignación a nivel nacional. “Drich” se encuentra internado en cuidados intensivos del hospital Memorial Hermann, luego de que recibió patadas en el cráneo, fue violado con un tubo de PVC y fue rociado con cloro para borrar las huellas, porque supuestamente intentó besar a una joven anglo durante una fiesta, ocurrida en el 21330 de Glenbranch. Los presuntos agresores, Henry Tuck, de 18 años,y Keith Robert Turner, de 17, fueron detenidos por la policía y actualmente están presos sin derecho a fianza, ordenado por el juez Michael McSpadden. El fiscal del condado Charles Rosenthal, informó que los detenidos están acusados de agresión sexual sin agravantes. Pero dirigentes de la comunidad consideran que los cargos son débiles y que los agresores podrían salir en cinco años, por lo que han emprendido una campaña para que este caso se establezca como un crimen de odio,

dado los antecedentes de Tuck. Según la policía, entre los antecedentes delictivos de este joven se encuentran: golpeó a un policía, asaltó a un niño afroamericano mientras gritaba “Poder blanco”, mató al perro de su hermanastro y vecinos testificaron que en el día de Martin Luther King corrió agitando una bandera nazi.

Un crimen de odio es un delito grave cometido

y probado ante una corte por razón de raza, religión, color, incapacidad, orientación sexual, nacionalidad o antepasados de la víctima.

El senador Ellis afirmó que propondrá cambios en la ley para que su penalidad sea más severa. Ellis encabezó la propuesta conocida como ley James Byrd Jr., la HB587, para aumentar las penas para crímenes por razón de odio o prejuicio. En la reunión estuvieron José L. Jiménez, director de distrito de LULAC, la concejal Carol Alvarado, representante del Distrito I, Rodney Ellis, Senador Estatal de Texas, Distrito 13, John Silva, teniente de la División de Inteligencia Criminal, del Departamento de Policía de Houston, David Blankenship, teniente oficial del Precinto 14, del Condado de Harris y Debra Rimmer-Mayorga, superintendente asistente, del Departamento de Servicios de Apoyo a Estudiantes, del Distrito Escolar Independiente de Houston. El evento se efectuó en el Home Fire Fighters Relief & Retirement Fund Building Greer & Lowdermilk Conference Center, 4225 Interwood North Parkway.

RESOLUCIÓN DE RESPETO La organización Anti-Defamation League Southwest Region difundió la Resolución de Respeto “No place for Hate”, “No hay lugar para el odio”: Yo me comprometo a partir de hoy a hacer todo lo que esté a mi alcance para combatir los prejuicios y a quienes por ignorancia maltraten a otro o violen sus derechos civiles. Trataré siempre de ser consciente de mis propios prejuicios y buscaré los medios para comprender a quienes considero diferentes a mí. Me expresaré en contra de toda forma de prejuicio o discriminación. Tenderé mi mano a los que son víctimas del odio. Pensaré en maneras específicas de promover el respeto entre los miembros de mi comunidad y así crear una zona libre de prejuicios. Creo firmemente que la participación de una persona puede ser significativa y que nadie puede ser simplemente un espectador “inocente” en la oposición al odio.

Reconozco que el respeto a la dignidad de los

individuos, el promover la igualdad y la armonía

entre los grupos son la responsabilidad de

todos. Al firmar este documento me comprometo

a crear una comunidad donde no hay lugar

para el odio, No Place for Hate.