Que Onda Magazine
Publicado el 05-02-2011

Miles salieron a las calles en reclamo de una reforma migratoria

En New York y Miami

Cientos de inmigrantes salieron a las calles en varias ciudades de Estados Unidos en el Día del Trabajo, en reclamo de una reforma migratoria comprensiva que otorgue un camino a la legalización para los millones de indocumentados que viven en el país.

Inmigrantes y activistas marcharon por las calles de Nueva York el domingo para exigir una reforma migratoria, la defensa de sus derechos laborales ante la explotación y el abuso y menos recortes municipales a servicios que necesitan.

Las marchas del Primero de Mayo -conocido como "May Day", en inglés- fueron dos y se unieron por la tarde en Foley Square, frente a los edificios federales de la ciudad. Los inmigrantes, muchos de los cuales eran hispanos, usaron altavoces, banderas, trompetas y tambores para hacerse oír, además de carteles que decían "Ningún ser humano es ilegal" y "Somos trabajadores, no criminales".

"Estamos aquí en contra de las deportaciones y a favor de la legalización, pero también porque los inmigrantes estamos unidos a los trabajadores y a los sindicatos", dijo Teresa Gutiérrez, una de las líderes de la Coalición Primero de Mayo que organizó una de las marchas. "Si no tenemos lazos a la comunidad afroamericana y a los sindicatos no avanzaremos nunca como inmigrantes para obtener lo que queremos".

Los manifestantes pidieron al presidente estadounidense Barack Obama una reforma de las leyes migratorias que abra el camino para la legalización de los 11 millones de indocumentados que se calcula viven en el país.

Los activistas que hablaron al público en las movilizaciones insistieron también en los derechos de los sindicatos a formarse y organizarse, además de a negociar con empresas temas como pensiones, pago de horas extra y seguros médicos.

En Miami

Inmigrantes del sur de Florida marcharon el domingo en contra de un proyecto de ley similar a la polémica normativa de Arizona, que autoriza a la policía a investigar el estatus migratorio de presuntos indocumentados.

La protesta, convocada por la Coalición de Organizaciones Latinas por una Reforma Migratoria Integral, tiene lugar un día antes de que la iniciativa SB2040 sea considerada por el pleno del Senado estatal, que podría votarla el mismo lunes.

"Esta es una bofetada para la comunidad latina y para toda la Florida en general", manifestó María Rodríguez, directora de la Coalición de Inmigrantes de la Florida, que forma parte de las 40 organizaciones que se movilizan el domingo.

El proyecto de ley, que fue presentado por la senadora cubano-estadounidense de Miami Anitere Flores, establece que la policía firme convenios con el Departamento de Seguridad Interna (DHS, por su nombre en inglés) que la autorizan a verificar el estatus migratorio de personas detenidas.

La cláusula es ahora voluntaria para la policía, pero los inmigrantes temen que pueda volver a ser obligatoria ya que el presidente del Senado Mike Haridopolos advirtió el viernes que introducirá enmiendas a la iniciativa para volverla más severa.

Asimismo, la iniciativa también exige a las empresas utilizar el programa E-Verify, una base de datos nacional que permite verificar el estatus legal de las personas que se contratan.

Si el Senado aprueba el proyecto pasará a la Cámara de Representantes que deberá votarlo antes del 6 de mayo, día en que concluyen las sesiones legislativas anuales que se realizan en la capital estatal, Tallahassee.

La Cámara podría también optar por aprobar su propio proyecto, el HB7089, que ya fue aprobado por el comité de asuntos económicos y espera ser abordado por el pleno.

El HB7089, presentado por el ex policía y representante Bill Snyder, incluye artículos que contemplan como delitos el hecho de no portar documentos, autoriza a la policía a investigar el estatus migratorio de cualquier persona sospechosa de ser indocumentada, y endurece las penas para los inmigrantes ilegales.

Obliga a los empleadores a usar el E-Verify; y autoriza a cualquier persona a presentar quejas ante la fiscalía cuando se sospecha que una empresa ha contratado a trabajadores indocumentados.

Ante la presunta falta de votos necesarios para ser aprobado en el Comité de Presupuesto, el presidente del Senado optó por asumir como propio el proyecto y llevarlo directamente al pleno, generando así más alerta entre los activistas de inmigración.

"Está claro que esto no se trata de qué políticas públicas son buenas o malas para la Florida", expresó Rodríguez. "El presidente del Senado está dispuesto a arriesgar el futuro de nuestro estado a cambio de sus ambiciones políticas", manifestó.

Los activistas estiman que en Florida -donde hay cerca de 750,000 inmigrantes indocumentados- los efectos económicos de la aprobación de las iniciativas serían "devastadores" ya que representarían pérdidas superiores a los $45,000 millones.

Los inmigrantes de Estados Unidos celebran el domingo su día en todo el país con una petición al presidente Barack Obama de reformas de las leyes de inmigración que permitan legalizar a cerca de 11 millones de indocumentados que viven en el país, la mayoría proveniente de Latinoamérica.

Obama intensificó la semana pasada sus exigencias para cambiar las leyes migratorias del país y prometió que trabajará para que los estudiantes indocumentados puedan convertirse en ciudadanos estadounidenses.

En Atlanta, cientos de inmigrantes y activistas se manifestaron en reclamo de una reforma migratoria. Con decenas de carteles y pancartas, marcharon por las calles del centro de la ciudad.

En Los Angeles, en tanto, las marchas se realizaban más tarde, así como también en otras ciudades del oeste.

En los dos primeros años de la Administración Obama casi 1 millón de inmigrantes han sido deportados por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la cifra sigue aumentando, según un reporte de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA).

Hay preocupación

"La comunidad inmigrante está preocupada. Este domingo saldremos a las calles para insistirle al presidente Obama que frene las expulsiones y con ello detenga la separación de familias", indicó Jorge Mario Cabrera, director de comunicaciones de CHIRLA.

Gutiérrez agregó que "estamos viviendo una situación sumamente difícil. Por un lado tenemos a un partido demócrata -nuestro partido- con el control del Senado y del Ejecutivo, pero pareciera que son los republicanos los que están gobernando siendo que ellos sólo tienen el control la Cámara de Representantes. Por otro lado, seguimos viendo un doble discurso en el que (el Presidente) Obama dice que está trabajando por una reforma migratoria, pero en los hechos vemos una continuación de programas antiinmigrantes que afectan a la comunidad".

"Eso es inaceptable. Por este motivo volvemos a las calles este domingo, para seguir insistiendo en que nuestras autoridades federales tienen que modificar, con carácter de urgencia, la ley migratoria vigente", añadió.