Que Onda Magazine
Publicado el 06-23-2011

El senador demócrata Bob Menéndez presentó un proyecto de reforma migratoria

El plan intenta contrarrestar la iniciativa republicana de criminalizar la estadía indocumentada


En un nuevo intento por conseguir un beneficio para millones de inmigrantes indocumentados, el senador demócrata Bob Menéndez (Nueva Jersey) presentó el miércoles una iniciativa de reforma migratoria comprensiva muy similar a un proyecto ventilado en septiembre del año pasado.

El plan es co-patrocinado por los también senadores demócratas Harry Reid (Nevada y líder de la cámara alta), Patrick Leahy (Vermont) y Richard Durbin (Illinois).

El nuevo proyecto aparece una semana después de que los republicanos presentaron en ambas cámaras una iniciativa que, entre otras recomendaciones, propone criminalizar la estadía indocumentada y hacer obligatorio el registro de las empresas al programa federal E-Verify, para revisar el estado migratorio de los trabajadores.

Menéndez dijo en conferencia de prensa que esta versión se diferencia de la que presentó junto a Leahy el año pasado en que da más énfasis a la seguridad fronteriza e incluye una versión "más aceptable" del E-Verify, una base de datos migratorios que permite a los patronos confirmar de manera voluntaria si sus empleados están autorizados para trabajar en Estados Unidos.

El senador demócrata de Nueva Jersey agregó que presenta el proyecto de ley "no porque esperamos que se vaya a convertir en ley mañana, pero si no tenemos algo para ofrecer nuestra visión en el tema nunca podremos progresar. Hay actualmente conversaciones entre colegas de ambos partidos a ver en cuáles áreas pudiera haber acuerdo. Vamos a esperar los resultados de estas conversaciones".

Menéndez no especificó quiénes participan en esas conversaciones bipartidistas ni cuándo empezaron.

Tras la presentación del proyecto, Ali Norami, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración (NIF), dijo que "Menéndez sigue siendo un defensor de una reforma migratoria con sentido común y estamos agradecidos por su liderazgo consistente y fuerte". Y agregó que el proyecto "protege a los trabajadores, ayuda a la recuperación económica, crear millones de nuevos contribuyentes y mantiene a la familia unida".

El plan de 2010

La versión presentada a finales de septiembre del año pasado junto con el senador Leahy, que incluía una vía regulada de legalización para millones de indocumentados que carecen de antecedentes criminales.

El plan Menéndez-Leahy exigía, además, que los beneficiarios se registraran con el gobierno (a través del Departamento de Seguridad Nacional –DHS-), hablaran inglés y pagaran multas: una de $500 para registrarse y otra de $1000 para regularizar sus permanencias y adquirieran la residencia permanente o green card (tarjeta vede).

Respecto al registro en el E-Verify, la propuesta recomendaba protecciones a trabajadores y la inscripción obligatoria de las empresas en un plazo de cinco años.

La iniciativa de Menéndez contrasta con el plan entregado a principios de junio en la Cámara de Representantes por el legislador Lamar Smith (republicano de Texas), que castiga severamente la inmigración indocumentada y contaría con los votos necesarios (218) en esa instancia del legislativo.

En el Senado los demócratas tienen 51 asientos más el apoyo de las dos butacas independientes. El proyecto necesita 60 respaldos (de los 100) para ser aprobado.

Llamado de atención a Obama

“En la ausencia de un diálogo franco en el Congreso sobre como reparar las leyes de inmigración que son inconsistentes, están quebrantadas y son inhumanas, el Senador Menéndez presenta una propuesta de ley que busca inyectarle sensatez a un debate rencoroso, mal intencionado y falso”, dijo Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición pro Derechos Humanos del Inmigrante en Los Angeles (CHIRLA). “La propuesta es una oportunidad para que el Presidente Barack Obama cumpla con su promesa de reformar las leyes migratorias y para que el Senado pueda contrarrestar la ola antiinmigrante en el Congreso, especialmente en la Cámara Baja”.

Salas agregó que “la propuesta es una oportunidad de oro para que los demócratas de la Cámara Baja y el Senado demuestren que están de lado de la justicia, del Sueño Americano y el trato humano de los inmigrantes”.

Menéndez ha colaborado en todos los esfuerzos por aprobar una reforma migratoria comprensiva desde los debates de 2006.

“Aplaudimos al Senador Menéndez por mantener encendida la llama de la esperanza y por recordarle al pueblo estadounidense que solamente a través de un cambio significativo al sistema de leyes migratorias podremos alcanzar un punto razonable que nos beneficie a todos”, indicó directora ejecutiva de CHIRLA.

Y agregó: “Las medidas que solamente se enfocan en aplicar las leyes actuales como son las deportaciones, detenciones, despidos masivos y arrestos en casa bajo el manto de la noche, han tenido éxito en destrozar a millones de familias e incontables comunidades, pero no nos han acercado a una respuesta sostenible. Y mientras que la intensidad de los recursos de esta Administración se ha enfocado en deportar a inmigrantes honestos y trabajadores, las preguntas difíciles que todavía se hace el pueblo estadounidense continúan sin respuesta”.

Durante los años fiscales 2009 y 2010 (la primera parte del mandato del presidente Obama), el DHS ha deportado a más de 800 mil inmigrantes indocumentados. El gobierno asegura que la mayoría de los expulsados tenía antecedentes criminales, pero CHIRLA advierte que entre seis a siete de cada 10 no enía antecedentes criminales graves que constituyeran una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.

Frank Sharry, director ejecutivo de America’s Voice dijo que la iniciativa de Menéndez es “un contraste marcado” con la propuesta republicana de Smith.

Otros detalles del plan 2010

El plan Menéndez-Leahy que ventiló el Sub Comité de Inmigración del poderoso Comité Judicial del Senado un proyecto integral de reforma migratoria basado en un amplio componente de seguridad nacional e incluyó un regulado proceso de legalización que beneficiaba a millones de indocumentados.

La propuesta recomendaba aumentar el número de policías en las agencias del DHS encargadas de la frontera y el control de la inmigración ilegal. También pedía simplificar las operaciones de la oficina de enlace de las comunidades fronterizas y revisar el sistema de visados de ingreso a Estados Unidos.

El plan sugería sancionar como crimen agravado el fraude de pasaportes y visas, y recomendaba revisar la política de asilo y refugiados.

En cuanto al tema del control de la inmigración indocumentada, Menéndez y Leahy pidieron revisar y ampliar el sistema de Verificación de Empleo (E-Verify) a cargo de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), mecanismo que coteja los datos de identificación de los trabajadores extranjeros con las bases de datos del DHS, Seguro Social (SSA), FBI y el servicio de inmigración.

Para el efecto, establece que en un plazo no mayor de cinco años todas las empresas que contratan personal extranjero estén inscritas en el programa federal, ideado como parte de las políticas de seguridad tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Camino a la ciudadanía

Sobre el capítulo de legalización, el proyecto Menéndez-Leahy de 2010 favorecía a todos aquellos indocumentados que se encontraban en Estados Unidos al momento de ser aprobada y promulgada la ley, quienes deberían cumplir con los requisitos de elegibilidad vigentes.

Advertía que los antecedentes de los inmigrantes que calificaran al programa serían revisados minuciosamente y, mientras esperaban la aprobación por parte de las autoridades del DHS, podrían acceder a un permiso de trabajo temporal, además del pago de una multa de $1,000 por haber permanecido indocumentados en el país.

El proyecto Menéndez-Leahy agregaba las propuestas de ley Dream Act, para estudiantes indocumentados con notas sobresalientes que ingresaron siendo niños a Estados Unidos, y AgJobs, que favorecería a unos tres millones de campesinos, la mayoría de origen mexicano.

El referencia al Dream AC la nueva versión indicó que él y otros legisladores aún esperan respuesta de Obama a una solicitud para que use su poder discrecional para postergar las deportaciones de jóvenes indocumentados que se alistaron en el Ejército o estudian en universidades y que fueron traídos muy jóvenes al país por sus padres.

Esos jóvenes se habrían beneficiado con el proyecto Dream Act, que naufragó en el legislativo en diciembre.